Crees acertada la califacación de la GAFI a nuestro sistema financiero

Paul Krugman se llevó el Nobel Economía

martes, 14 de octubre de 2008

Paul Krugman recibió ayer el Premio Nobel de Economía por su contribución al “análisis de patrones comerciales y la geografía de la actividad económica”. Es un reconocido docente y temido columnista que anticipó hace años la estrepitosa crisis de la era Bush.

La Academia sueca dijo oficialmente que premió sus trabajos de análisis sobre comercio y globalización. Pero Krugman, de 55 años, es popular en Estados Unidos por sus columnas que publica en el New York Times.

Nacido el 28 de febrero de 1953 en Long Island (Nueva York) en una familia judía, Krugman se graduó en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) . Su carrera docente lo llevó a enseñar economía en las instituciones más prestigiosas, como las universidades de Yale y Stanford, la London School of Economics y Princeton (Nueva Jersey), donde enseña desde 2000.

Pero gracias a sus libros y a sus columnas de corte netamente político y de análisis económico, que Paul Krugman alcanzó la notoriedad ayer coronada por el Nobel.

HOJA DE VIDA
Paul Krugman
De ascendencia judía, nació el 28 de febrero de 1953 y creció en Long Island. Estudió en Yale y en el MIT.
Es un liberal neokeynesiano. Es crítico del Gobierno actual de EE.UU.

Ya en el primer mandato de George W. Bush, Krugman fustigó desde su óptica liberal y Keynesiana (la escuela económica que cree en el poder de control del Estado en épocas de crisis ) a la administración republicana.

En 2003 publicó el libro “ The Great Unravelling ” (El gran engaño), un ataque frontal contra la gestión del presidente Bush que se conviertió en best seller.

Su principal argumento es que el déficit acumulado por la Casa Blanca por el recorte de impuestos y el aumento del gasto público, sobre todo a causa de la guerra en Iraq, eran insostenibles y llevaban a una crisis mayor.

Desde entonces, Krugman montó al galope su caballo de batalla y el año pasado publicó “La conciencia de un liberal”. Con ese libro y con estadísticas y cifras fustigó el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres en la era del presidente Bush.

Su temida clarividencia le permitió anticipar unos meses la caída promedio de un 25% en los precios de los inmuebles en Estados Unidos a causa de la crisis de sus financiamientos imprudentes. Propenso a hablar sin pelos en la lengua, Krugman cosechó millones de lectores, pero también algunos enemigos. Probablemente su franqueza le cerró las puertas de la política.

En 1993, Bill Clinton consideró su nombre para un puesto importante en la administración, pero según Newsweek desistió a causa de su tendencia a decir lo que piensa. “Mi temperamento me indispone para ese tipo de funciones”, admitió.

En el plano académico, sus teorías describen los efectos de los intercambios comerciales y la globalización. También los factores que determinan los procesos de urbanización a escala planetaria. Elaboró una nueva visión del comercio mundial sobre la globalización que lleva a la concentración, tanto en términos de lo que un centro productivo fabrica como el lugar en que estos se sitúan.

“Es muy gratificante.El shock fue tan grande que todavía no logro darme cuenta. Pienso que van a pasar varios días antes de que pueda evaluarlo”, dijo Krugman .




Las causas de la crisis financiera

lunes, 6 de octubre de 2008


Te cuento cómo se originó esta delicada situación económica-política.

“La gota que derramó el vaso”, es una de las frases más usadas para explicar una situación límite, de agotamiento, cuando algo inevitable hizo que una persona o cierta situación, explotara. En esa frase, queda implícita la existencia de una sumatoria de cosas latentes.

Para poder interpretar determinada situación límite, es necesario ir al fondo de la cuestión, conocer y entender esa seire de cosas (que, claro, también estaban en el fondo del vaso).

Si bien la crisis financiera norteamericana explotó este año y con mucha más fuerza durante el último mes, las condiciones que la provocaron se venían gestando desde hace tiempo segun especialista en el tema, Jorge Morgenstern, Economista Jefe de MVAS Macroeconomía, quien explicó qué circunstancias y qué escenarios produjeron esta delicada coyuntura.

En principio, a partir del año 2001, la Reserva Federal de Estados Unidos comenzó a bajar las tasas de interés que afectaban a todas las de la economía para permitir la recuperación de la economía norteamericana.

Por otro lado, a eso se le sumó la difusión de nuevas líneas de crédito, en especial de hipotecas que permitían, entre otras cosas, financiar todo a tasas inicialmente bajas.

Este tipo de productos permitió la adjudicación de hipotecas a muchas personas que antes, por su baja calificación crediticia (bajos ingresos u otros activos para demostrar solvencia), no podían acceder a ser dueños de viviendas. Este auge de las hipotecas se denominó “subprime”. Además, buena parte del subprime fue exitoso porque ante la ampliación de este mercado, se mantenía fuerte la demanda de casas que no paraban de subir sus precios.

Vale aclarar que en varios países, y más que nada en Estados Unidos, es viable obtener nuevos préstamos por la diferencia entre el valor de la casa de la que uno es dueño y lo que falte pagar de la hipoteca sobre la misma. Si se percibe que el precio de la casa seguirá subiendo, la ulterior hipoteca sacada se “pagaría sola” refinanciando la deuda, ya que cada vez sería una proporción menor del valor de la casa.

También es posible usar esa diferencia creada por el aumento de precio para sacar préstamos y darle otros usos. Este mecanismo y la posibilidad de tener un “cajero automático” creado por el incremento del valor de la casa comprada con una hipoteca se resquebraja si el valor de éstas deja de subir y comienzan a caer.
Y eso fue lo que comenzó a pasar a comienzos de 2006, mientras que en simultáneo, la Reserva Federal volvió a subir las tasas de interés para evitar un aumento de la inflación y parar, de alguna forma este mecanismo y lo que ya se empezaba a notar en la economía norteamericana: una burbuja.

Una “burbuja financiera” es cuando, sin que haya razones fundamentales detrás, mucha gente compra algo por la percepción de que va a seguir subiendo de precio y al cambiar esa impresión genera que su explosión.

Otro factor fundamental, fue la innovación en la forma de vender y otorgar esos préstamos y, a su vez, lo que los bancos hicieron con esas deudas. Para comprender este fenómeno, hay que tener en cuenta que dar un préstamo implica asumir el riesgo de que el deudor no pague a cambio de obtener el rendimiento que viene de la tasa de interés que se le cobra.

Sigamos. Por un lado, en los últimos años se separó la función del que vendía el préstamo y del que quedaba como acreedor. Las empresas dedicadas a la venta no tenían, probablemente, los incentivos para verificar la capacidad del deudor de devolver el préstamo, sino que les convenía prestar cuanto se pudiera sin importar a quien. Es decir que el riesgo le quedaba al banco que prestaba el dinero.

Pero, después, los bancos comenzaron a derivar ese peligro: con un conjunto de deudas por cobrar de las hipotecas, armaban un paquete y se lo vendían a otro agente, más propenso a asumir riesgos, y recibían la recompensa del rendimiento. Los bancos hipotecarios obtenían fondos para seguir prestando y los bancos de inversión buscaban quedarse con esos paquetes para alcanzar mayores beneficios.

A su vez, los bancos de inversión no recibían los depósitos de caja de ahorro o plazos fijos, sino que usaban el dinero que la gente ponía en fondos de inversión, buscando explícitamente obtener mejores rendimientos como fuere posible, aunque implicara un mayor riesgo.

Por último, como esos paquetes juntaban derechos a cobrar sobre muchas hipotecas, ante los ojos de las empresas calificadoras de riesgo cumplían la consigna de colocar huevos en muchas canastas diferentes, lo que se llama en términos económicos, “diversificar el riesgo”. Y esto ameritaba una alta calificación crediticia.

Los bancos y fondos de inversión, que se imponían como norma de calidad invertir sólo en activos con alta calificación crediticia, no tuvieron problema en hacerlo en estos activos con hipotecas aunque, en su origen, hubieran sido otorgadas a gente con baja capacidad de pagarlas.

Cuando dejaron de subir los precios de las casas y las tasas de interés a pagar aumentaron, muchas de las hipotecas que se habían generado sólo por la burbuja se convirtieron en imposibles de pagarse. Del otro lado, los que tenían los paquetes con derecho a cobrar por esas hipotecas comenzaron a ver que su valor bajaba, por lo que ya no se esperaba que se pagara nada.

En conclusión, uno de los problemas más grandes que complican esta crisis es que, ahora, nadie sabe quiénes son los dueños de esos paquetes ni qué hipotecas están en cada uno –y quien la tenga, no lo dirá, porque si es un banco y sus clientes se enteran que la plata la invirtieron en algo que no va a poder cobrar, van a retirar sus depósitos.

Ahora, poco a poco, los bancos están haciéndose cargo de las pérdidas de valor de sus activos basados en hipotecas, pero el asunto es que cuando la proporción de éstos en el total de sus activos sea muy alta, reconocer las pérdidas implica que su patrimonio neto caiga mucho. En algunos casos, termina siendo nulo o negativo, es decir, que la empresa quiebra. Entonces, todos los actores del sistema financiero, si tienen estos activos buscan venderlos, evitan comprarlos y no le prestan a otros bancos o fondos por temor a que puedan llegar a quebrar.

Esta situación de incertidumbre y búsqueda de lo seguro, se termina trasladando a todo el sistema financiero (estadounidense y mundial) y afectando la generación de nuevos créditos en todo el globo.

Brasil muestra el camino

domingo, 5 de octubre de 2008

Brasil es uno de los principales productores de alimentos y de productos agropecuarios del mundo y es posiblemente el primero o el segundo exportador de dichos bienes en todo el planeta. En los 15 años transcurridos entre 1990 y 2005 duplicó la producción de granos, casi triplicó la producción de carne, logró que la producción agrícola y el procesamiento de alimentos representara el 30 por ciento del PIB, aproximadamente, y que las exportaciones de productos agropecuarios y de comida fueran más del 40 por ciento del total de exportaciones de ese país, contribuyendo a la generación de casi en 35 por ciento del empleo. Desde entonces, Brasil se ha convertido en el líder mundial, principal interlocutor de Estados Unidos y Europa en la organización internacional de comercio (WTO).

Estos logros son el fruto de una política agropecuaria de largo plazo que comenzó aún antes de 1980 cuando principió a liberar los mercados agropecuarios y de alimentos y a adoptar para el sector políticas liberales afines al mercado. Este desarrollo se basa principalmente en la expansión de la producción para la exportación, como relata un documento de Fabio R. Chaddad y Marcos S. Jank (The Evolution of Agricultural Policies and Agribusiness Development in Brazil), publicado por la revista Choices, órgano informativo especializado que ha servido de inspiración y orientación para el presente escrito.

Estos autores sostienen que Brasil casi triplicó en el período 1990-2015 sus exportaciones de productos agroalimenticios, pasando de US$13.000 a US$32.000 millones, con lo que generó un superávit comercial de dichos bienes de US$29.000 millones en 2005. Desde entonces se ha beneficiado de los aumentos de la demanda mundial de alimentos y de precios y ha generado mayores ingresos de moneda extranjera. Brasil es prácticamente autosuficiente en la producción de alimentos.

El aumento de la productividad y el progreso en la producción de agroalimentos se atribuyen a un número de factores, entre los que se destacan una gran inversión pública en investigación sobre agricultura tropical y en crédito para el sector agropecuario con tasas cada vez menos subsidiadas y enfocado en los últimos años a las granjas familiares y al desarrollo de cooperativas. En Brasil hay dos ministerios de agricultura, uno para los ricos, como el de Colombia, y otro enfocado a solucionar problemas de los campesinos y pequeños agricultores y a protegerlos.

Las tecnologías de agricultura tropical que permitieron la expansión de la producción agrícola en el cerrado, en la región centro occidental de Brasil, cuyas tierras son significativamente inferiores a las de Argentina, el sur de Brasil o el farm belt de Norteamérica, fueron desarrolladas autóctonamente por las universidades y centros de investigación de Brasil, con la abundante inversión del sector público en investigación agropecuaria, y la asistencia de universidades de América del Norte. El crecimiento de la productividad agropecuaria en el período 1975-2002 fue de 3,3 por ciento anual, muy superior al de la de Estados Unidos, que creció 1,8 por ciento al año, en promedio, entre 1948 y 2002.

El notable progreso de Brasil en este frente coincide con una apertura agropecuaria que consistió en reducir drásticamente la protección de la producción agropecuaria y en desregular, disminuyendo la interferencia del gobierno en el sector y los subsidios a los ricos. El contraste de los resultados con los de Colombia, que a partir de 2004 ha aplicado las políticas prácticamente opuestas, es abismal.

Nadie está a salvo en la crisis financiera, afirmó Joseph Stiglitz

miércoles, 1 de octubre de 2008

La globalización de la economía hace que nadie esté a salvo de la crisis financiera que surgió en Estados Unidos, afirmó el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz en declaraciones publicadas este miércoles en el diario Correio Braziliense.

"Brasil tiene un desempeño económico muy impresionante. Muchas personas dirían que Brasil no es uno de los países más vulnerables de esta crisis. Pero en un mundo donde cada uno tiene sus obligaciones nadie está a salvo", dijo Stiglitz, ex economista jefe del Banco Mundial y laureado con el Nobel en 2001.

Sin embargo, acotó, el paquete de rescate a bancos en aprietos que está siendo negociado en el Congreso de Estados Unidos difícilmente tendrá condiciones de resolver los problemas, porque "se trata de un plan muy mal diseñado".

Para Stiglitz, el programa "no posee respuestas, no ofrece mecanismos capaces de salvar a los bancos en emergencia. Tampoco crea soluciones para desestimular nuevas quiebras. Apenas beneficia a los gerentes de impuestos".

En opinión del economista, "el Congreso (de EEUU) se rehusó a arreglar la confusión del presidente George Bush".

La responsabilidad principal por la situación creada recae sobre los bancos, dijo Stiglitz. "Administraron de forma incompetente los riesgos de activos 'podridos' y dieron gordos salarios a ejecutivos para que tomen decisiones extraordinariamente pésimas", dijo.

En parte, el propio Bush es responsable por esa crisis, afirmó el Nóbel de Economía. "Los cortes de impuestos de 2001 y la Guerra de Irak en 2003. Todo eso contribuyó a la crisis", señaló.

La Reserva Federal (Fed, el banco central estadounidense) también es responsable porque en todo el período en que fue conducido por Alan Greenspan fue incapaz de regular el sector financiero. "Si uno precisa una mejor regulación del sector financiero, son necesarios mejores reguladores",