Crees acertada la califacación de la GAFI a nuestro sistema financiero

Autonomía Universitaria

viernes, 30 de enero de 2009

Desde este mes, las cuentas de las 29 universidades públicas del país pasaron a la Cuenta Única del Tesoro Nacional, que anteriormente las manejaba el Banco Central, lo que restara liquidez y podría paralizar las actividades de las universidades.
El riesgo de concentrar todos los recursos de entidades públicas incluidas las universidades es que el gobierno centralista las utilice para pagar las promesas de campaña de las próximas elecciones y cubrir la gran brecha que existe en el presupuesto del 2009.
Ahora el ministerio de finanzas que es presidido por la Ec. María Elsa Viteri ha implementado un sistema informático llamado E-sigef con el objetivo de controlar la gestión de las finanzas de todas las universidades del país, pero con esto se pretende violentar la autonomía universitaria al intentar controlar sus finanzas. Según opiniones de profesores y decanos de facultades, el programa es aplicable para colegios, no para instituciones grandes como universidades que tienen programas de manera continúa en el año.
Según la ministra Elsa Viteri indico que los recursos permanecerán en la cuenta hasta que la institución beneficiaria solicite el pago para el cumplimiento de obligaciones pendiente de 2008 o para financiar su presupuesto 2009, una vez que operen con el E-sigef
Desde ahora las todas las universidades del país tendrán que manejar el sistema de administración financiera implementado por el Ministerio de Finanzas, focalizando óptimamente sus gastos en áreas mas importantes lógicamente descuidando en otras de menos importancia, manejar sus presupuestos inteligentemente como una empresa transnacional y realizar varias funciones de su personal administrativo, de planta y eventuales si es necesario, para salir adelante.
Espero, como estudiante de la facultad de economía, que los recién ingresados y actuales estudiantes de las diferentes facultades del país, reciban una educación de calidad por los múltiples problemas que se presenten en el camino, hacia la obtención de un titulo profesional que nos permitirá salir adelante y afrontar los desafíos que se nos presentaran en el mundo real।

Un agradecimiento a Jorge Hidrovo por hacerme llegar su editorial.

'Crisis podría barrer más de 50 millones de empleos en el mundo en 2009': la OIT

miércoles, 28 de enero de 2009

El director general de la Organización Internacional de Trabajo (OIT), el chileno Juan Somavia, presenta su informe sobre los efectos de la crisis económica en las tendencias mundiales del empleo para 2009 en la sede europea de las Naciones Unidas.

En su informe de tendencias mundiales del empleo en 2009, presentado en Ginebra, la organización estimó que el número de parados podría aumentar entre 18 y 30 millones e incluso en 51 millones.

En el mejor de los casos, el desempleo pasaría de 5,7% en 2007 a 6,1% en 2009, con un total de 198 millones de personas sin trabajo, según el informe.

Pero la OIT juzga que esta perspectiva se queda corta ante la avalancha de signos que presagian una crisis cada vez más profunda.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó este miércoles sus previsiones de crecimiento mundial para 2009 hasta 0,5%, el peor nivel desde la posguerra.

Con la pérdida de 30 millones de empleos entre 2007 y 2009, el número de desempleados se colocaría en 210 millones de personas. Con 50 millones, la tasa se situaría en 7,1%, hasta 230 millones de personas.

En este último caso, el número de trabajadores pobres podría alcanzar 1.400 millones de personas, es decir, "casi el 45% de la población activa mundial con empleo", según la OIT.

Además, más de 200 millones de personas, "la mayoría ciudadanos de economías en desarrollo" podrían pasar a engrosar el número de trabajadores "extremadamente pobres".

En vista de estas diferentes hipótesis, la OIT, que se dijo "realista, no alarmista", advirtió a los gobiernos de las consecuencias sociales de la crisis.

"La agitación social ya está aquí", declaró el director general de la OIT, Juan Somavia, para quien los gobiernos deben imperativamente tener en cuenta la situación de los trabajadores a la hora de trazar sus planes de rescate económicos. "Por favor, íno olviden a la gente!", lanzó Somavia.

"Nos enfrentamos a una crisis del empleo de alcance mundial. Muchos gobiernos son conscientes de la situación y están tomando medidas, pero es necesario emprender acciones más enérgicas y coordinadas para evitar una recesión social mundial", declaró el responsable.

El director general abogó porque en la próxima reunión del G-20 el 2 de abril en Londres, además de tratar cuestiones de carácter financiero, "se alcance de manera urgente un acuerdo sobre las medidas prioritarias" destinadas a "promover unas inversiones productivas, los objetivos de trabajo decente y protección social, y la coordinación de políticas".

FMI baja a menos de la mitad expectativa de crecimiento para A. Latina; prevé crudo en USD 50

En noviembre, el Fondo Monetario Internacional había pronosticado que la región iba a crecer un 2,5 por ciento en el 2008, pero ahora lo colocó en tan sólo un 1,1 por ciento debido al empeoramiento del entorno económico।

El FMI redujo hoy el crecimiento en América Latina para este año a menos de la mitad de lo previsto inicialmente y lo colocó en tan sólo un 1,1 por ciento debido al empeoramiento del entorno económico para los países emergentes.

En noviembre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había pronosticado que la región iba a crecer un 2,5 por ciento en el 2008, pero las cosas han empeorado mucho desde entonces.

América Latina se resentirá de la caída de la demanda de sus exportaciones y el "colapso" de los precios de las materias primas.

El Fondo prevé ahora que el barril de petróleo se venderá a 50 dólares en promedio este año, frente a los 68 dólares de su pronóstico anterior, lo que es una muy mala noticia para Venezuela, Ecuador y México, en especial.

A eso se añade la dificultad generalizada para obtener financiación externa.

Para el 2010, el FMI prevé un crecimiento del 3 por ciento en América Latina, un punto porcentual menos que su vaticinio de noviembre.

México, el país más vinculado a Estados Unidos, se verá arrastrado a la recesión, con un decrecimiento del 0,3 por ciento este año.

En el 2010, su PIB avanzará un 2,1 por ciento, 1,4 puntos porcentuales menos que el anterior cálculo del Fondo.

Brasil, por su parte, crecerá un 1,8 por ciento este año, lo que representa un frenazo tremendo en comparación con el 5,8 por ciento del año pasado. En el 2010 su PIB aumentará un 3,5 por ciento, según el Fondo.

La entidad rebajó sus previsiones también en el resto de los principales países emergentes del mundo.

China crecerá este año un 6,7 por ciento, frente al 9 por ciento del 2008.

De forma colectiva, el planeta crecerá este año tan sólo un 0,5 por ciento, la menor cifra desde la Segunda Guerra Mundial, mientras que en el 2010 experimentará un repunte "gradual", hasta el 3 por ciento, siempre que los Gobiernos lleven a cabo intervenciones decisivas en la economía, advierte el FMI.

"Una recuperación económica sostenida no será posible hasta que las operaciones del sector financiero sean restablecidas y se desatasque el flujo del crédito", dijo el FMI en su informe.

Actualmente, la política pública deja que desear, a su juicio, en vista de la incertidumbre que aún domina los mercados financieros.

En los países avanzados la inestabilidad continuará hasta que los Gobiernos tomen medidas enérgicas para reestructurar el sector bancario con la liquidación de bancos insolventes y la absorción de las deudas de mala calidad que intoxican los balances de las entidades financieras.

El FMI cree que Estados Unidos, el epicentro de la crisis, se contraerá un 1,6 por ciento este año, pero augura que la recuperación comenzará también aquí, con un crecimiento del 1,6 por ciento en el 2010.

Mientras, en la zona euro la recesión restará 2 puntos al PIB de sus miembros este año, que en el 2010 crecerán un 0,2 por ciento.

Inflación de 8,8% en Ecuador hizo reducir la capacidad adquisitiva en el 2008

viernes, 9 de enero de 2009

A nueve años de la dolarización, el poder adquisitivo de los ecuatorianos vuelve a comprimirse en la misma proporción en que han aumentado los precios al consumidor, 8,8% al cierre del 2008।

La inflación, que en el primer año de dolarización llegó al 91%, experimentó una tendencia a la baja en los años siguientes, exceptuando la del año pasado, que se ubicó en 8,8%, eso es 5,5 puntos por arriba de la del 2007.

El presidente del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Inec), Byron Villacís, reconoció ayer que “la diferencia entre los índices del 2008 y 2007 confirma que volvemos a los niveles inflacionarios que típicamente existían a nivel mensual en Ecuador".

Según las estadísticas presentadas ayer por el Inec, la inflación de diciembre se situó en 0,29%, con una diferencia de 45 décimas respecto al mes de noviembre, que cerró en -0,16%. Incremento que Villacís atribuye a las festividades navideñas.Según el Inec, los productos que más contribuyeron a la inflación anual fueron las bebidas no alcohólicas y los alimentos como las carnes de res y de pollo, papas, arroz, plátano, pan corriente, periódico, detergente, entre otros, así como los muebles y artículos para el hogar. El 2008 estuvo marcado por la extraordinaria variación de precios de productos básicos, como las grasas y aceites comestibles, arroz, pollo, queso, entre otros, que treparon en algunos casos más de un 100 por ciento. “Un litro de aceite, que a inicios del 2008 costaba un dólar veinticinco, cuesta dos dólares con treinta centavos; una libra de carne que costaba un dólar diez, cuesta un dólar ochenta en el mercado”, indicarón los consumidores, quienes se quejan de los altos costos de los alimentos, al igual otros consumidores han visto como día a día se reduce su capacidad adquisitiva en los mercados y tiendas de su barrio.

El déficit presupuestario familiar se ubica en 135,9 dólares

El valor de la canasta familiar básica anual fue de 508,94 dólares en el 2008, cifra que al compararla con el ingreso promedio mínimo de las familias ecuatorianas (1,6 perceptores), que es de 373 dólares, sin considerar el reciente aumento de 18 dólares al sueldo básico, establece que existe un déficit presupuestario para las familias de 135,94 dólares

El reporte ubica a Cuenca como la ciudad más cara de las que anualmente estudia el Inec, al tener una canasta familiar básica de 531,14 dólares. Manta, la única ciudad de Manabí que es considerada en las mediciones, se encuentra en sexto lugar, al tener una canasta familiar de 494,04 dólares.

Para las mediciones el Inec considera dos tipos de canastas, la básica con 75 bienes y la vital con 73, ésta última tiene un costo de 359,15 dólares en la Costa y 357,83 en la Sierra.

En enero del 2008 el déficit presupuestario familiar era de 22,03 por ciento, mientras que en diciembre se ubicó 4,61 puntos arriba, es decir 25,64 por ciento.

El déficit presupuestario familiar es la proporción que le falta a una familia para completar una canasta básica. Se calcula obteniendo la proporción de la diferencia entre el costo de la canasta familiar básica y el ingreso mínimo promedio.

Colombianos, los que más trabajan en América Latina, pero están contentos con sus puestos

domingo, 4 de enero de 2009


En el mundo la gente trabaja en promedio 40 horas a la semana. Los latinos lo hacen 43,7 y los colombianos 48 horas, siendo los trabajadores de la región que más tiempo pasan en sus oficinas.

Estas cifras superan las de los países industrializados, cuyos ciudadanos trabajan 38 horas por semana.

La estabilidad laboral en la región es baja, pues apenas un poco más del 20 por ciento de los asalariados tienen contratos a término indefinido, con los porcentajes más altos en Brasil, Honduras, Ecuador y Colombia, al tiempo que los empleos temporales están al alza, en particular en Brasil y Colombia.

Esto da para pensar que los empleos en Latinoamérica son de baja calidad, pero las encuestas que analizó el BID muestran que el 81 por ciento de los latinoamericanos están satisfechos con su empleo. Los más contentos con su trabajo son los venezolanos y los más aburridos, los cubanos. Los colombianos están por encima del promedio, pues el 86 por ciento se declara satisfecho con su puesto.

Estas son algunas de las conclusiones de un ambicioso estudio que publicó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), titulado Más allá de los hechos, entendiendo la calidad de vida, en el que analizó encuestas realizadas por la firma Gallup con 40.000 latinoamericanos para ver qué tan satisfechos viven.

Los investigadores del BID explican la satisfacción laboral de la región en lo que ellos llaman la "paradoja aspiracional". Esto significa que por lo general las opiniones de los pobres sobre lo que se requiere para vivir bien tienden a ser más favorables que las de los ricos, y como en esta región la mayoría es pobre, es entendible que se sienta bien con su trabajo. En el caso de Colombia, donde los empleos formales son escasos, es comprensible que aquellos que tienen uno lo aprecien. Asimismo, la satisfacción laboral está correlacionada con el optimismo de cada país y los colombianos tienden a ser positivos.

Contentos con sus vidas

Con todo y los problemas de América Latina, los habitantes de la región no se sienten más infelices o inconformes con sus vidas que los del resto del mundo. En una escala de 1 a 10, califican su vida con 5,8, similar al promedio mundial, y los colombianos en particular le ponen 6,2.

Es más, están más contentos con su existencia que los chilenos o los uruguayos, que tienen mayor ingreso por habitante. La explicación es que, paradójicamente, entre más crece un país más insatisfechos están sus ciudadanos, pues a medida que aumenta la producción económica la gente tiene más expectativas y se siente mal si no las puede cumplir. Por el contrario, cuando se vive en la pobreza se está satisfecho con poco.

"En términos generales, los latinoamericanos están satisfechos con sus vidas, pero curiosamente, las personas que viven en algunos de los países más pobres, son las más optimistas, mientras que los ciudadanos de algunos de los países más desarrollados se encuentran entre los más pesimistas", explica el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, en un comunicado.

El estudio, dirigido por el colombiano Eduardo Lora, economista jefe interino del BID, sostiene que en el corto plazo el crecimiento alienta el descontento, en lugar de generar mayor felicidad.

Se sienten más seguros que los chilenos

Las urbes latinas no han logrado superar sus problemas de seguridad, pero paradójicamente se sienten más intranquilos quienes viven en las capitales con menores registros de crímenes. Es el caso de los chilenos.

Por el contrario, mexicanos, panameños, hondureños y colombianos son los que se sienten más seguros caminando solos en la noche en algunas de sus capitales. Así mismo, los colombianos son los terceros de la región que más confían en su Policía.

Eduardo Lora, coordinador del estudio del BID, explica que los resultados en seguridad son consecuencia de los cambios que ha sufrido el país recientemente en esa materia. "Antes la gente estaba acostumbrada a la violencia, ahora que eso ha mejorado se siente más segura", añade, pero aclara que Colombia no se debe comparar con países que no han tenido problemas de inseguridad, como Uruguay, donde han crecido los crímenes y la gente está muy alarmada.

Pese a que la tasa de homicidios en Colombia es 15 veces mayor a la de Uruguay, el 60 por ciento de los habitantes de ese país están insatisfechos con la seguridad en sus barrios, mientras que acá es el 50 por ciento.

Por lo general, las percepciones de las personas sobre seguridad difieren de la de las autoridades, que son más realistas. Así, el 70 por ciento de los gobernantes colombianos consideran que la violencia es uno de sus cinco principales problemas, mientras que eso solo lo piensa el 13 por ciento de las autoridades uruguayas.

Con los servicios de salud no se sienten tan bien

Colombia es uno de los países que más ha mejorado en cobertura de salud y en temas como mortalidad infantil y estatura de sus ciudadanos (junto con los brasileños son los que más se han estirado en el último siglo -0,5 centímetros por década-), pero la percepción de la gente no es tan positiva como las estadísticas.

Según el estudio del BID, solo el 56,8 por ciento está satisfecho con la disponibilidad de servicios de salud de calidad en la ciudad donde vive, frente a un promedio de 56,9 por ciento en América Latina. Los más insatisfechos con los servicios de salud son los peruanos y los más conformes con este aspecto, los costarricenses.

El economista jefe del BID, Eduardo Lora, explica que la insatisfacción de los colombianos se debe precisamente al hecho de que los servicios de salud han mejorado y a que la gente ha aprendido que tiene derecho a que la atiendan y a que la provean de servicios de buena calidad. "Antes sabía que si no tenía dinero no la atendían, ahora con el Sisbén exige esa atención", sostiene.