Crees acertada la califacación de la GAFI a nuestro sistema financiero

La Teoría de la Utilidad y de la Demanda del Consumidor

jueves, 31 de julio de 2008

La utilidad es el nivel de la satisfacción de las necesidades cuando se consumen bienes y servicios. Todas las personas cuando consumen bienes y servicios satisfacen sus necesidades. La teoría del consumidor define el nivel de la satisfacción de las necesidades como la “utilidad”. Esta palabra tiene realmente muchos significado como por ejemplo la utilidad que obtiene una empresa en su gestión propia. En la teoría del consumidor la utilidad es una medida abstracta para medir de manera cualitativa el nivel de la satisfacción de las necesidades. Sin embargo, no es posible tener una medida exacta de la utilidad así como se mide la distancia, o el calor.

La teoría del consumidor nos brinda muchas alternativas de cómo se comportaría un consumidor representativo y como variaría su utilidad cuando se presentan variaciones en los precios relativos, ingreso real, gustos y preferencias, entre muchas variables que serán desarrolladas en el presente documento. Esta teoría no nos da respuestas exactas del comportamiento de las personas antes variaciones en los precios, pero si es una guía para la comprensión de cómo reaccionaría un grupo de consumidores y sobretodo como se vería afectada su utilidad. En tal sentido, la teoría del consumidor nos dará respuestas tales como: “el consumidor estará mejor o peor”, “aumentará o disminuirá el consumo ante cambios en los precios relativos o el ingreso real”, “el consumidor valora más un bien que el otro”

ECONOMIA SOLIDARIA

jueves, 17 de julio de 2008

Que es la Economia De La Solidaridad

El concepto de economía solidaria o economía de la solidaridad, si bien surge con las tesis de Razeto al respecto, a pricipios de los ochenta, no es algo absolutamente original en la historia del pensamiento, presentando muchas coincidentes líneas teóricas y de pensamiento con escuelas de diversos orígenes: la llamada economía social, el socialismo utópico, con la economía comunitaria, la economía humana, y notoriamente con el cooperativismo(3) y las líneas de reflexión autogestionarias.

La economía social.

Es medianamente claro en la lectura y análisis de la realidad, que el término de mayor arraigo para referirse a algunos de los fenómenos económicos que reconocemos bajo la óptica de la "Economía de la Solidaridad", actualmente es el de la Economía Social, término que se viene utilizando con mucha fuerza en algunos países -fundamentalmente europeos- desde hace unos quince años, dando origen incluso a políticas gubernamentales tendientes a patrocinar y apoyar este "tercer sector" constituído por aquellas actividades económicas que no giran en torno a los sectores públicos y privados tradicionales. Vale en tal sentido hacer referencia a la creación de una Unidad de "Economía Social" en el seno de la Comisión de las Comunidades Europeas, y a la constitución de diversos organismos nacionales en Francia, España y Bélgica(5) , entre otros, destinados a los mismos objetivos.

Los primeros documentos de la Europa Comunitaria al respecto(6) definían a las actividades económicas pertenecientes a la Economía Social, integrada por cooperativas, mutualistas y asociaciones no lucrativas (el nonprofit sector del que nos habla la lectura inglesa al referirse a las asociaciones que producen servicios que o bien no pueden expresarse en términos monetarios, o bien no ofrecen una rentabilidad suficiente para atraer a empresas con fines de lucro), lo que, a pesar de las grandes coincidencias, nos marca ya algunas diferencias con respecto a las elaboraciones de Razeto para quién el sector solidario está compuesto también por las actividades (mal)llamadas por algunos, informales o subterráneas, que quedan explícitamente descartadas en la composición de la Economía Social, por lo menos tal cuál lo entienden los organismos gubernamentales europeos.

El concepto de Economía Social, sin embargo, recoge antecedentes en el siglo pasado, que podemos ubicar en el plano académico, con divulgaciones desarrolladas en la Universidad de Lovaina en la década del 30, con la publicación por parte de Charles Dunoyer de su Tratado de Economía Social(7) , fuertemente influenciado por los costos sociales todavía evidentes de la Revolución Industrial; y por Constantin Pecquer autor de Economía Social en 1839.

Siguiendo a Desroche(8) podemos señalar que a partir de allí se abrieron tres grandes escuelas: una orientada hacia las ideas socialistas, otra hacia las ideas social-cristianas, y otra hacia las ideas liberales.

Entre los primeros destacan Constantín Pecquer (1842) y Francois Vidal (1846), de gran influencia en la Revolución de 1848, y luego Benoit Malon y Marcel Mauss, defensor de una economía de socializaciones voluntarias.

La Economía Social es desarrollada por los social-cristianos a través de la obra de Fréderic Le Play, quien crea una sociedad de economía social en 1856 y una revista titulada "La Economía Social". También aquí podemos incluir a uno de los fundadores del moderno cooperativismo de ahorro y crédito, Fréderic Guillaume Raffeisen. "De esta manera, los cristianos sociales del siglo XIX apelan a los cuerpos intermedios para luchar contra el aislamiento del individuo, tara del liberalismo, y contra la absorción del individuo por el Estado, trampa del Jacobinismo. La valoración de estas microestructuras, al mismo tiempo que la afirmación de la autonomía de los individuos, nos llevan al concepto de subsidiaridad el cual implica que la instancia superior no acapara las funciones que la instancia inferior, más cercana al usuario, puede asumir"(9) . Esta línea de subsidiaridad, luego conectada a la solidaridad constituiría un dúo fundamental en la concepción social-cristiana sobre la relación de lo público y lo privado en la vida económica, al punto de figurar en algunas de las últimas Encíclicas Papales como uno de los ejes interpretativos del deber ser económico.

La Escuela Liberal tuvo en Charles Dunoyer y Fréderic Passy a dos de sus clásicos exponentes. También León Walras podría pertenecer a esta línea(10) , al igual que Hermann Schulze en Alemania y Luigi Luzatti en Italia.

La Economía Comunitaria, o el "Comunitarismo".

Sostengo que una de las líneas antecesoras a la Economía de la Solidaridad, es la fundada por Emmanuel Mounier (1905-1950), uno de los pensadores franceses de mayor relevancia de este siglo.

Mounier se vió empujado a fundar Esprit movido por "el sufrimiento cada vez mayor de ver a nuestro cristianismo solidarizarse con el "desorden establecido", y el deseo de romper con éste".

Para este singular francés que muriera muy joven (con tan sólo 45 años de edad), la persona humana debía anteponerse al concepto de individuo y la sociedad comunitaria frente al Estado. Nace así la concepción del "personalismo-Comunitario", de gran resonancia, sobre todo en movimientos políticos y sociales vinculados al cristianismo progresista de post-guerra. Sostendrá la abolición de la "economía anárquica, basada en la ganancia, por una economía organizada sobre las perspectivas totales de la persona; la socialización sin la estatización", etc.

La Economía Humana

En los años cincuenta, un Dominico francés, de nombre Louis Joseph Lebret, abría de marcar a fuego a un grupo de investigadores de diversos países de América, divulgando en el continente una escuela conocida como "economía humana". El Padre Lebret, por cuya obra comenzaron los trabajos sociológicos en Uruguay a partir de los Equipos del Bien Común, funda en 1941 en Francia el centro "Economie et Humanisme", que incluyera entre otros, a Francois Perroux, entonces uno de los economistas más renombrados en materia de desarrollo. "Durante muchos años, Economía y Humanismo produjo mucho y estuvo estrechamente entrelazada no sólo con corrientes sindicales francesas sino con otros movimientos sociales, en especial con los movimientos comunitarios, que fueron muy importantes en la postguerra" (19). Ese entrelazamiento entre la ciencia social, la economía y el trabajo con las comunidades y los sectores más desamparados, incluido los sectores que ahora conocemos como "Organizaciones Económicas Populares", creo que identifica a ésta corriente con la Escuela de la Economía Solidaria. De hecho, uno de sus textos más recordados lleva por título "Manifiesto por una Civilización Solidaria".

Lebret fue sacerdote, sociólogo, teólogo, escribió varios libros y asesoró en materia de desarrollo en varios países y a varios gobiernos. Su objetivo final era "pasar de una fase menos humana a una más humana", en profundo contacto con el más necesitado, lo que lo auto-marginó de las grandes Universidades, para dedicarse a una vida que conjugaba la reflexión con la acción.


Economía y Ecología

martes, 15 de julio de 2008


Y la activa protección del Medio Ambiente.

La actual Economía, ha impulsado cada día mas a hacer un consciente uso de los recursos naturales que no provee el medio ambiente. Es por este motivo que tanto la economía como la ecología, deben ser vistos como sistemas relativamente similares.

La economía y la ecología van relacionadas al uso de recursos, haciendo la diferencia solo en el manipulador de aquellos recursos; que en el caso de la economía es el hombre, mientras que en la ecología es la naturaleza misma.

Es así como la economía con el pasar de los años ha querido autosustentarse; tal como lo hace la ecología. Por ende debe auto exigirse algunos pequeños esfuerzo que para la economía empírica son despreciables pero para la economía practica, actual y futura son o deberían ser obligatorios.

economía y ecología

Es aquí donde interfiere el problema ético y moral de cada sociedad.

Pero sin duda alguna el hombre se ha percatado del valor de la naturaleza, y por ello a comenzado con la activa Protección del Medio Ambiente (Environmental Protection o Umweltschutz).

Esta Protección debe ser ejecutada en forma conjunta por la Sociedad y el Estado. Ya que las Empresas deber ser obligadas por el estado a cumplir debidas normas arbitrarias de Proteccion al Medio Ambiente, además de atender las sugerencias no obligatorias pero si recomendables en un alto grado por parte de la Sociedad.

Principalmente son estos dos factores los que regulan actualmente la protección medio ambiental, teniendo un rol mas importante el estado por sobre la sociedad; ya que es este último quien dicta las normas a cumplir. Por ende luego de que cada gobierno a impuesto un numero de leyes en este tema, estas afectaran a todas las empresas que tratan directamente con el medio ambiente.

Por ejemplo una empresa pesquera deberá tener en cuenta que los peces no son un bien totalmente gratis para ellos, ya que estos se acaban y cada vez su precio debería ser mayor. Por eso es de vital importancia, saber que tan rápido se reproducen estos peces, y como mantener este sistema de forma sustentable a través del tiempo. Entonces el estado debe declarar un máximo número de peces a pescar por un determinado período de tiempo. Lo que implicara la activa protección del medio ambiente.

La política económica a seguir, deber verse reflejada en un modelo matemático; ya que el problema que tienen estas empresas, es que su fuente de materias primas son limitadas.

Por eso se debe tener en cuenta el impacto ambiental que generará la empresa sobre el medio ambiente.

Actualmente la mayoría ignora que al iniciar alguna actividad económica, aunque no tenga que ver con el medio ambiente, debería ser consciente de que todo estamos en un mismo planeta y que con ayuda de procesos como la globalización. Somos mas susceptibles a ser afectados por hechos que, aun que no nos incumben directamente; deben ser tomados en cuenta. Pues de una u otra manera afectaran a mi empresa.

En el gráfico de costos versus daños existe un óptimo, el cual debe ser imperativo alcanzar o estar cerca de el. Es en este punto en donde el daño producido por mi empresa paga un costo justo por el daño provocado en el medio ambiente. Sobre ese óptimo los costos disminuyen, pero el daño aumenta llegando a ser irreparable a futuro. Pero bajo el óptimo, los costos aumentan; y el costo del daño disminuyen, llevando a la empresa probablemente a no ser viable.

Fuentes.

Steven M. "Produktion und Umweltschutz" beiträge zur betriebswirtschaftlichen forschung
Wiesbaden, Gabler; 1994.

Johannes K. "Umweltorientiertes Produktions-Controlling"
Wiesbaden, Gabler; 1993.

Riesgo País

lunes, 14 de julio de 2008

El concepto de riesgo país, hace referencia a la probabilidad de que un país, emisor de deuda, sea incapaz responder a sus compromisos de pago de deuda, en capital e intereses, en los términos acordados. En tal sentido se pueden mencionar tres fuentes de las que proviene el riesgo de incumplimiento de una obligación: Riesgo Soberano, Riesgo de Transferencia y Riesgo Genérico.

El primer tipo de riesgo es aquel que poseen los acreedores de títulos de estatales, indica la probabilidad de que una entidad soberana no cumpla con sus pagos de deuda por razones económicas y financieras. El riesgo de transferencia, implica la imposibilidad de pagar el capital, los intereses y los dividendos, debido a la escasez de divisas que tiene un país en un momento determinado, como consecuencia de la situación económica en la que se encuentre. Finalmente, el riesgo específico está relacionado con el éxito o fracaso del sector empresarial debido a conflictos sociales, devaluaciones o recesiones que se susciten en un país. (1)

Los factores que influyen sobre el Riesgo País

El análisis de la capacidad de pago de un país está basado en los factores económicos y políticos que afectan la probabilidad de repago.

El principal indicador de riesgo país es la diferencia de tasa que pagan los bonos denominados en dólares, emitidos por países subdesarrollados, y los Treasury Bills de Estados Unidos, que se consideran “libres” de riesgo. Este diferencial (también denominado spread o swap) representa la probabilidad de que el gobierno emisor de la deuda no cumpla con el pago de sus obligaciones, ya sea por pago tardío o por negación a pagar su deuda. Los bonos más riesgosos pagan un interés más alto, por lo tanto el spread de estos bonos respecto a los bonos del Tesoro de Estados Unidos es mayor.

Las agencias calificadoras utilizan ciertos factores políticos, sociales y económicos para determinar el nivel de crédito de un país. Entre otros se pueden listar los siguientes:

  • Estabilidad política de las instituciones, que se refleja en cambios abruptos o no planificados en instituciones públicas o en puestos políticos.

  • La existencia de un aparato burocrático excesivamente grande disminuye los incentivos a invertir en el país. Para atraer capitales, se ofrece un pago mayor de interés y por ende se genera in incremento en la prima de riesgo.

  • Altos niveles de corrupción, que generalmente se asocian a una burocracia grande. Esto genera incertidumbre por la necesidad de realizar trámites inesperados e incurrir en mayores costos a los previstos.

  • La actitud de los ciudadanos y de movimientos políticos y sociales pueden ser un factor de riesgo para el país.

  • Los patrones de crecimiento económico. La volatilidad en el crecimiento de un país afecta su nivel de riesgo.

  • La inflación es una parte del riesgo monetario y es uno de los principales factores considerados por los inversionistas en un mercado emergente.

  • Política de tipo de cambio. La fortaleza o debilidad de la moneda del país muestra un alto nivel de estabilidad o inestabilidad de la nación emisora de deuda.

  • El ingreso per capita.

  • Los niveles de deuda pública externa e interna.

  • grado de autonomía del banco central

  • La restricción presupuestaria. Un gran déficit gubernamental con respecto al PIB, genera la necesidad de mayor emisión de deuda, lo que trae aparejado una mayor tasa de interés.

  • Alto nivel de expansión monetaria, refleja la incapacidad del gobierno para hacer frente a sus obligaciones de forma genuina.

  • Niveles altos de gasto gubernamental improductivo. Pueden implicar mayor emisión monetaria o un incremento en el déficit fiscal.

  • Control sobre precios, techos en tasas de interés, restricciones de intercambio y otro tipo de barreras al comportamiento económico natural.

  • Cantidad de reservas internacionales como porcentaje del déficit en cuenta corriente, refleja la proporción de divisas disponibles para hacer frente al pago de la deuda.

El dólar, los precios del petróleo y del acero atizan la inflación

domingo, 13 de julio de 2008


Sin regulación de los mercados y bajo el respeto absoluto al sacro principio de la no intervención del Estado en la economía, dejando a la suerte de la oferta y la demanda la determinación de los precios. En los mercados petroleros los precios continúan subiendo rompiendo récord tras récord; pero no es la escasez quien los está empujando al alza, sino la especulación que reina en ellos y la desconfianza en uno de los símbolos de la economía capitalista mundial: las bolsa de valores y el dólar.

Este lunes, al medio día, los precios del petróleo habían roto la berrera de los 143 dólares. El barril de petróleo Brent, de Mar del Norte, se vendía ya en 143.91 dólares en Londres y el "Light Sweet", en Nueva York, a 143.67 dólares. Esto, luego que el jueves y viernes pasados se establecieran nuevos récords históricos, después que los precios batieran la barrera de los 140 dólares el jueves y el viernes la de los 141 dólares, cotizándose por encima de los 142 dólares. El jueves ya, el barril de petróleo llegó a cotizarse hasta en 140.39 dólares en Nueva York y en 140.38 en Londres, pero un día después, estos récords fueron superados al llegar a venderse a 142.99 dólares el barril en Nueva York y 142.97 en Londres.

Esta carrera alcista que viven los mercados petroleros, ha estado impulsada por la continua depreciación del dólar y la especulación que alimentan los inversionistas; los cuales, en víspera de la reunión del Banco Central Europeo (BCE) de este 3 de julio y el probable anuncio de un aumento en sus tasas de interés, han preferido abandonar los mercados accionarios y concentrarse en la compra de petróleo, vendido en dólares que cada vez pierden más valor respecto a las principales monedas del mundo.

Ahora, orientados por el aumento de la inflación en el mundo y la crisis alimentaria, los inversionistas, cuando ven que el dólar se deprecia corren a los mercados de materias primas para escudarse contra la inflación. Solamente, de jueves a viernes, el dólar pasó de 1.55 a más de 1.5791 dólar por euro, mientras que este lunes por la mañana se vendía por encima de los 1.58 dólares, al cotizarse en 1.5832.

Al final, terminó vendiéndose en 1.5749 dólares por euro y sus efectos sobre las bolsas de valores no fueron tan devastadores como el viernes pasado, sólo el DAZ Xetra, el Nasdaq Composity y el Nikkei 225 registraron números rojos, mientras que los otros indicadores mostraban ganancias mínimas y el petróleo cerraba a 142 dólares en Nueva York y 141.39 en Londres.

Bajo un escenario mundial, caracterizado por la amenaza de la crisis financiera de los Estados Unidos de América (EUA); el fantasma de la inflación que recorre Europa -que por ahora ya ha alcanzado 4% en la Unión Europea (UE) y 9% en Rusia en junio- y la crisis alimentaria; todo mundo está dando como un hecho que este jueves el BCE aumentará sus tasas de interés, al menos en un cuarto de punto, dejándolas en 4.25%; lo que de confirmarse, provocará un fortalecimiento mayor del euro y, probablemente, una profundización de la devaluación del dólar, que producirá mayores desequilibrios.

Pero aún así, todo mundo sigue echándole más leña a la hoguera especulativa en torno a los precios del petróleo, ya no son sólo las declaraciones de los miércoles del secretario de energía de los EUA, ni las tensiones geopolíticas en Asia o Medio Oriente; ahora se especula sobre la disponibilidad futura de este energético y sus precios, de los que el presidente de la empresa rusa Gazprom, Alexei Miller, ha señalado que podrían llegar a 250 dólares (Financial Times), descartando toda influencia de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en ellos; se especual sobre la suerte de la producción de Nigeria, ahora envuelta en un conflicto militar interno, que ha hecho de las instalaciones petroleras su principal objetivo y sobre el nivel de la reducción de la producción de petróleo de Libia; pero también se especula, sobre la posibilidad de una intervención de EUA en Irán, que continúa con su plan de producción de energía nuclear.

Pero no sólo los precios del petróleo siguen aumentando en el mundo, también el acero ha batido e impuesto nuevos récords. En los EUA el precio del acero aumentó en 3.1% y se vendía a mil 52 dólares la tonelada, luego que su récord anterior fuera de mil 20 dólares en mayo pasado. Pero como todas las materias primas hoy, la explicación es la misma, el aumento de los precios de los carburantes está inyectando impulso a los precios.

La desaceleración de la economía de los EUA solo está sirviendo para alimentar la especulación, salvo el impacto sobre las importaciones de productos mexicanos, bajo una ardua competencia con los chinos desde hace años y largamente dependientes de su salud; pues si las importaciones de acero en EUA se redujeron de 14.77 millones de toneladas a 13.15 millones, según American Iron & Steel Institute, esta disminución en la demanda ha sido compensada por el aumento en el consumo de Brasil, Rusia, la India y China.

Pero todo esto, ya está impactando los mercados de los automóviles, los cuales ante el incremento de los precios de las materias primas, han decidido aumentar el precio de sus unidades; según la empresa Nikkei, el grupo Toyota estaría aumentando su precios entre 1 y 3% en los próximos meses.

Así, reuniones van y reuniones vienen en el ámbito internacional, cumbre del G8, foro sobre energía en Roma, conferencia entre países productores y consumidores de petróleo en Arabia Saudita, etcétera, etcétera; pero hasta ahora, sólo han servido para la retórica de los discursos de los líderes mundiales, mientras la volatilidad de los precios del petróleo continúa y la salud de la economía mundial sigue en riesgo, bajo la amenaza de crisis financiera de los EUA y el fantasma de la inflación, poniendo en peligro la estabilidad del planeta, en particular en aquellos países pobres no productores de petróleo, que aparte de comprar alimentos caros, tendrán que destinar mayores presupuestos para adquirir petróleo, si no quieren ver colapsar sus economías y verse enfrentados a revueltas populares.